Emprender ¿merece la alegría?

Marta Villarroel

Marta Villarroel

Ayudo a otras empresas a gestionar su presencia online y a vender más a través de sus redes sociales.

EN ESTOS TIEMPOS QUE CORREN… 

EMPRENDIENDO Y COMPRENDIENDO, PORQUE VAN DE LA MANO.

Y llega el día en que toca decidir...

Decidir hacia dónde seguir, parece como que el camino que hace unos años elegiste se te va cerrando, o ya no te gusta y simplemente has cambiado y no lo quieres más. Circunstancias…

Así que toca decidir ¿no?

Así comienzan las historias de los más valientes del planeta, decidiendo echar para adelante. Sin redes ni soportes ahí abajo que es lo más difícil.

A pesar de los años y a pesar de los daños.

Lo que nadie te cuenta.

No te lo dicen porque probablemente aunque lo hagan no vas a poder hacer mucho caso porque «es lo que hay».

No te cuentan cómo hacerlo, ni siquiera los grandes gurús a los que sólo les importa que les compres másteres carísimos porque ellos tienen la solución a todos tus problemas y vas a ser libre y feliz…(según sus cálculos, claro)

No te cuentan las noches sin dormir.

Que no todo es ir hacia adelante, que a veces toca hacia atrás.

No te cuentan las noches de esfuerzo, que pueden terminar en frutos recogidos, entonces es cuando la gente lo llama suerte. O pueden terminar en recoger nada y entonces es cuando tú lo llamas miedo.

Porque eso también pasa, la nada y el miedo.

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EMPRENDER, es vivir unos años de tu vida como la gente no lo hace. Así puedes vivir el resto de tu vida como la gente no puede.

Entre risas y prisas.

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Desde este otro lado también hay cosas positivas. 

Se acabaron los días interminables en una oficina trabajando para vete tu a saber quién. Llegar a casa agotado, sin energía ni ganas de nada.

Porque la vida no es solo pagar facturas e ir al supermercado los sábados.

Y así comenzamos todos. Con esa ilusión de que la vida sea algo más ¿verdad?

Que la vida sea algo más que lo que has hecho hasta ahora.

Que puedas organizarte tus días, tus prisas y tus risas.

Aprendiendo.

Vale ya he comenzado, pero entre sinsabores, el día a día y demás inconvenientes que te vas encontrando…¿Dónde quedan los sueños?

Otra cosa que aprendes por el camino, aunque a veces se te pierdan los sueños, los tienes que volver a encontrar porque si no esto se acaba. Así que recuerda siempre por qué comenzaste ese día.

Y también aprendes la constancia porque sin ella esto no avanza.

Por cierto, por si te lo preguntabas, el miedo siempre te va a acompañar, va a ser tu amigo en los próximos años así que cuanto antes aprendas a manejarlo y a controlarlo mejor te va a ir, a ti, no a él, que está deseando que lo tires todo por la borda. Es entonces cuando tienes que llamar a tus sueños, que si esto marcha, siempre van a estar ahí. Así vas haciendo que todo gire.

 

Y entonces comprendes.

Comprendes que para llegar algún día necesitaste empezar con una ilusión.

Que si esa ilusión estás perdido así que no la pierdas.

Comprendes que el camino no es fácil ni para ti ni para nadie, no te hagas el importante.

Que a veces todo marcha y a veces no porque esto es así.

Comprendes que tienes que trabajar y trabajar y trabajar para después recoger algo, puede ser mucho o poco pero no pienses en la cantidad por el momento porque si no te vas a agobiar.

Comprendes que es tu vida, y que al menos lo estás intentando así que por eso ya merece la alegría.

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